Tras tres años de espera los Quireboys de Newcastle volvían al mismo escenario de la última vez situado en la pequeña sala Azkena de la capital bilbaína.
Esta vez también venían a presentarnos un nuevo trabajo “Homewreckers & Heartbreakers”. No obstante hacía poco tiempo que tocaron en tierras vizcaínas, ya que, lo hicieron hace poco en el reciente Azkena Rock Festival haciendo un concierto sobresaliente. La sala no estaba muy concurrida, no llegábamos 200 personas, pero el ambiente roquero se hacía notar sobretodo cuando atacaron los primeros acordes de 'Don't Bite The Hand' de su segundo trabajo.
Enseguida sonó 'Misled', con la que la temperatura de la sala se dobló. El repertorio fue muy bien escogido, dando cancha a los temas del último disco como el hit-single 'Mona Lisa Smiled', un auténtico temazo u otros trallazos más roqueros como 'I Love This Dirty Town' dedicado a Bilbao, aunque últimamente la ciudad está muy limpia.
Spike recordó que la última vez que nos visitaron llevaba una cogorza considerable a base de Jack Daniels, está vez sólo se tomo unas cuantas cervezas. Está claro que el escenario de la sala es pequeño y a Spike se le queda enano, sobre todo cuando tiró el pie de micro hacia arriba y rebotó en el techo.
El buen sonido acompañó a la banda a lo largo de su actuación, no faltaron los clásicos 'Hey You' y la gran balada 'I Don't Love You Anymore', y alguna que otra joyita también del primer disco como 'Roses And Rings', o el genial medio tiempo que todos coreábamos 'Whippin´Boy'.
La banda suena muy compacta aunque se echa de menos a Nigel Moog en el bajo, que tristemente parece haber abandonado la banda definitivamente. Su sustituto, Jimmi Crutchley cumple, pero le falta actitud. Al mando de la nave siguen Spike y Guy Griffin (guitarra), con los ya mas que integrados Paul Guerin y Keith Weir a la guitarra y teclas respectivamente. El batería no era el de las últimas veces, desconocemos quién era.
La nota negativa si es que la hubo fue la corta duración, tan solo hora y media, la verdad es que se echó de menos algún tema nuevo como 'One More For The Road', o algún clásico como el bailón 'White Trash Blues'. En fin una banda recomendable al 100 % tanto en disco como en directo. Deberían estar en lo más alto pero incompresiblemente están viviendo un momento en el que no llenan ni salas pequeñas. Esperemos que haya Quireboys por mucho tiempo.
Redactor/a: Randy Rock Fotografías: Antonio y Mari Jose (lamiradanegra.es) Fecha: 23/10/2008