Hacía ya tiempo que el guitarrista sueco no visitaba tierras euskaldunes y hoy era la noche
En una sala que rondaría las 1.000 personas nos encontramos con muchos guitarristas de la escena rockera de Euskadi. No era para menos, ya que, cada vez que Yngwie toca, uno no sabe si está asistiendo a un “clinic” de guitarra o a un concierto de hard o heavy-rock.
Redactor/a: Randy Rock Fotografías: Randy Rock Fecha: 04/07/2008
Con una banda nada destacable (parecían marionetas a las órdenes del comandantesueco), merece especial mención la labor de 'Ripper' Owens (ex-Judas Priest, ex-Iced Earth) que si bien no estuvo mal, no creo que dure mucho junto a Yngwie sobre todo por el carácter del sueco. Sobre su papel como cantante, salió favorecido en los temas cañeros, pero en el aspecto melódico no acaba de convencer. Cabe comentar que la mitad del escenario fue ocupada por un buen número de pantallas Marshall montadas por Yngwie (y por él mismo - anda voluminoso en los últimos años), y en la otra mitad, metidos como podían, el resto del conjunto.
Comenzaron muy fuerte con 'Rising Force', del álbum 'Odyssey'; y la verdad es que la cosa prometía. Siguieron con dos temas del úlltimo disco 'Unleash the fury' (2005): 'Crown of thorns' y la metálica 'Cracking the whip', donde destacó la oscura voz de Owens.
Tiempo de demostraciones, y tras una intro 'made in Yngwie' y sus 'arpegios from hell', arrancaba la instrumental 'Far beyond the sun', muy buen tema que sonó poderoso. El concierto se estaba desarrollando correctamente con cortes como 'I´m a viking' del 'Marching out', la versión de Rainbow 'Gates of Babylon', y un Yngwie tocando bien y cómodo con la audiencia.
Yngwie Malmsteen "Muchos solos de guitarra y escasos temas cantados"
En el momento que sacó la acústica para tocar una introducción y enganchar con la balada 'Dreaming', todo comenzó a decaer. Yngwie J. Malmsteen se empecinó en demostrar su virtuosismo y comenzó a darle cera a la escala armónica menor sin parar. Tocaron la larga e instrumental 'Trilogy Suite Op:5', enlazada con una bonita 'Cherokee warrior', que él mismo se encargó de cantar con buen feeling.
Fue este tramo - una media hora larga y aburrida, durante la que tocó solo piezas instrumentales, algunas de ellas con guiños a Bach. El ritmo del concierto se volvió a recuperar un poco con 'You don't remember, I'll never forget', y aunque la voz de Owens no era a mi juicio la adecuada para este tema, no sonó mal. De ahí a la traca final con la también instrumental 'Black star' de su LP debut.
Nos ofrecieron un bis que como normalmente suele ser 'I'll see the light, tonight', un buen tema que sonó realmente bien con un cantante bastante acertado.
Como siempre en los conciertos de Yngwie echamos en falta muchos temas de aquella época dorada que tuvo en los 80 y principios de los 90. No sonaron ni 'Liar', 'Heaven tonight', 'Bedroom eyes'… ni si quiera 'Never Die', que seguro que Tim Owens la hubiera clavado. En fin, esto es un concierto de Malmsteen en toda regla: muchos solos de guitarra y escasos temas cantados; lo que no cabe ninguna duda es que sigue siendo y será uno de los mejores guitarristas del mundo mundial.